Mirada Santa: Ver a los demás a través de la imagen de Dios
Las Escrituras comienzan con una declaración asombrosa: "Luego dijo Dios: "Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza". (Génesis 1:26). Cada ser humano, sin excepción, porta la imagen de Dios. Esta dignidad no se gana, no se logra, ni se restaura por méritos. Es dada. El Creador la declara antes de que actuemos, tengamos éxito o fracasemos. En Génesis 1:26, las palabras "imagen" (tselem) y "semejanza" (demuth) se utilizan juntas, pero no son idénticas.
