¿Qué dice la lápida de Moisés?

Al mirar hacia atrás a más de cuarenta años de ministerio, estoy lleno de gratitud por la bondad de Dios y la alegría de hacer su obra con su pueblo, la iglesia. ¡Qué bendición! Al mismo tiempo, ha habido sueños que quedaron sin realizarse. Trabajo que no se terminó. Visiones que no se cumplieron. Decepciones en el camino.

La Ley de Moisés: la fidelidad al pacto encarnada

La narración bíblica presenta a Moisés desde diversas perspectivas: un niño hebreo criado en la corte del faraón, un fugitivo en el desierto, un pastor y maestro, un confrontador de una comunidad rebelde y un intercesor ante Dios. Sin embargo, no hay una imagen de Moisés más destacado que la de legislador. Pero, ¿de qué se trata esta ley que Moisés recibió como un regalo de Dios para el pueblo de Dios?

Plagas del terror, mano de la liberación

Puede que me llame anciano ahora, pero yo era un niño cuando el Señor envió las plagas a Egipto, durante los días en que nuestro líder Moisés se enfrentó al faraón. Yo era un esclavo hebreo, al igual que mis padres, mis abuelos y muchas generaciones más, más de las que mi joven mente alcanzaba a comprender.

Reconociéndonos en el llamado de Moisés

El Señor siguió diciendo: "Ciertamente he visto la opresión que sufre mi pueblo en Egipto. Los he escuchado quejarse de sus capataces y conozco bien sus penurias. Así que he descendido para librarlos . . ".

Relato de un testigo ocular de la Primera Asamblea General de la Iglesia del Nazareno en 1907

Con muy pocas excepciones, las reuniones de la Asamblea General de la Iglesia del Nazareno se han realizado cada cuatro años desde principios del siglo XX. La primera se llevó a cabo en Chicago, Illinois, del 10 al 17 de octubre de 1907. El propósito principal de aquella reunión inaugural era reunir a los miembros de dos importantes grupos regionales de santidad que habían decidido unirse oficialmente unos meses antes.

Un viaje que te hace ser humilde

Cada gira de un superintendente general es un poco diferente. Uno nunca sabe con lo que puede encontrarse; viajando de un país a otro y de un distrito a otro y experimentando lo que Dios está haciendo en el mundo.

Mirada Santa: Ver a los demás a través de la imagen de Dios

Las Escrituras comienzan con una declaración asombrosa: "Luego dijo Dios: "Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza". (Génesis 1:26). Cada ser humano, sin excepción, porta la imagen de Dios. Esta dignidad no se gana, no se logra, ni se restaura por méritos. Es dada. El Creador la declara antes de que actuemos, tengamos éxito o fracasemos. En Génesis 1:26, las palabras "imagen" (tselem) y "semejanza" (demuth) se utilizan juntas, pero no son idénticas.

Imago Dei: Identidad y propósito

A lo largo de la vida los seres humanos nos hacemos preguntas existenciales como: ¿quién soy? ¿para qué existo? ¿hacia dónde voy?  Son preguntas que buscan conocer nuestra identidad, nuestra naturaleza pero también nuestro propósito. La Escritura en Génesis 1:27 establece que “Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (1:26-27). ¿Cómo entendemos este diseño en respuesta a nuestras preguntas vitales como humanos?