Como Orar por tu Pastor
Mis párpados se sentían como mantas pesadas. El pitido en la habitación golpeaba mis pensamientos mientras trataba de despejar la niebla de mi mente. Me enfoque en las voces y luché con la anestesia después de la cirugía. Mi médico GI (Gastroenterólogo) y el cirujano se pararon frente a mi con incredulidad. Cuando abrí los ojos, puede escuchar al cirujano explicando lo que sucedió cuando intervenía con su hábil oficio mi cuerpo.
