¿Qué dice la lápida de Moisés?

¿Qué dice la lápida de Moisés?

Al mirar hacia atrás a más de cuarenta años de ministerio, estoy lleno de gratitud por la bondad de Dios y la alegría de hacer su obra con su pueblo, la iglesia. ¡Qué bendición! Al mismo tiempo, ha habido sueños que quedaron sin realizarse. Trabajo que no se terminó. Visiones que no se cumplieron. Decepciones en el camino. Al completar nuestro estudio de Moisés, supongo que su vida podría haber sido definida por la tragedia de los sueños que no se realizaron: ¡el FRACASO podría haber sido su epitafio!

Durante unas vacaciones de verano en Nueva Escocia, pasamos una tarde en Annapolis Royal, el asentamiento europeo permanente más antiguo en Canadá. Fue fundado en 1605 por el explorador francés Samuel de Champlain. Hoy, las ruinas del fuerte original siguen en pie. En realidad, estábamos en una prisión que albergó a delincuentes hace cuatrocientos años.

Al lado de las ruinas del fuerte hay un cementerio. Mis dos hijos y yo enseguida nos pusimos a revisar las fechas y los epitafios en uno de los cementerios más antiguos de América del Norte. Recuerdo un sector del cementerio destinado a una misma familia; donde una lápida señalaba la tumba de un niño que murió en 1712 a los seis meses de edad. Al lado estaba la tumba de la hermana que murió a los 9 años, en 1714. Una lápida más grande señalaba la tumba de su madre, que murió en 1715 a los treinta y dos años. La última lápida de este sector era del esposo y padre, fechada a los seis meses posteriores de la muerte de la esposa. Este hombre había perdido a sus dos hijos y a su querida esposa en el lapso de tres años. Llamé a mis hijos para que miraran las lápidas y los comentarios amorosos escritos sobre ellas, y dije: "Este pobre hombre murió de un corazón roto".

Los mensajes escritos en las lápidas pueden revelar mucho. En un cementerio de Georgia, un epitafio decía: "¡Te dije que estaba enfermo!"

La tumba de Ellen Shannon en Girard, Pensilvania, se lee como una etiqueta de advertencia:

"Quien sufrió quemaduras mortales

el 21 de marzo de 1840

a causa de la explosión de una lámpara de

'líquido de combustión no explosivo de R. E. Danforth's'"

Recuerdo una muy efectiva campaña publicitaria de la marca de pizza Tombstone (lápida). Presentaba un escenario de parodia del Viejo Oeste en la que alguien estaba a punto de ser ejecutado. El verdugo preguntaba: "¿Qué quieres en tu lápida?" y la persona que enfrenta la ejecución decía algo como: "Pepperoni y queso!"

También también es una pregunta seria: ¿qué epitafio queremos en nuestra lápida? ¿Qué breve mensaje define nuestras vidas, incluso con visiones no cumplidas y nuestros fracasos, debilidades y errores?

¿Qué está escrito en la lápida de Moisés? Algunos comentaristas afirman que Moisés murió el día de su cumpleaños número 120 (ver Deuteronomio 31:2). Las Escrituras nos dicen que el día de su muerte, "no se había debilitado su vista ni había perdido su vigor" (Deuteronomio 34:7). Sabemos que Moisés gozaba de mejor salud que la mayoría de nosotros porque el día que murió, obedeció el mandato del Señor de subir al monte Nebo: una caminata de 16 kilómetros, con más de 1100 metros de ascenso, ¡a los 120 años de edad! Sin embargo, incluso en perfecta salud, Moisés murió ese día en el monte Nebo y fue sepultado por Dios mismo (ver Deuteronomio 34:6). Quizás se pregunte: ¿cómo podríamos saber lo que está escrito en su lápida? Él murió hace 3400 años. Las Escrituras nos dicen: "Hasta la fecha nadie sabe dónde está su sepultura" (Deuteronomio 34:6).

La lápida de Moisés podría haber registrado el fracaso descrito por las últimas palabras que Dios le dijo. Después de mostrarle a Moisés la tierra prometida desde la cima del monte Nebo, Dios dijo que él no iba a entrar en ella. La vería, pero no la disfrutaría. No sentiría la alegría de experimentar el cumplimiento de la promesa de Dios a Abraham, ¡una promesa por la que el pueblo había luchando durante más de quinientos años! ¿Por qué? Debido al fracaso de Moisés. El Señor explicó que la visión no se haría realidad porque "a la vista de todos los israelitas, [ustedes] dos me fueron infieles en las aguas de Meribá Cades... [ustedes] no honraron mi santidad" (Deuteronomio 32:51). Moisés, al igual que nosotros, no era perfecto y pagó un precio alto porque "fue infiel".

Warren Buffett dijo una vez "se necesitan veinte años para construir una reputación y cinco minutos para arruinarla". Entonces, ¿qué está escrito en la lápida de Moisés? ¿Cuál es su epitafio? No es un fracaso. ¡No habla de su infidelidad! La palabra final sobre Moisés se encuentra en el capítulo de la fe de Hebreos 11, versículos 24-29.

¿Cómo es que las últimas palabras de Dios a Moisés en la tierra fueron sobre la "falta de fe", pero la última palabra de Dios sobre Moisés para toda la eternidad está registrada en el capítulo de la fe? ¿Cómo es que el hombre que quebrantó su fidelidad a Dios terminó siendo incluido por Dios en el capítulo de la fe? ¿Cómo puede la última palabra sobre nuestras vidas ser distinta de nuestro fracaso? El epitafio de Moisés nos dice cómo vivir por fe, incluso cuando hemos fracasado. Cuatro cosas que Moisés hizo que nosotros también podemos hacer:

1. El sacrificio por la causa de Cristo (Hebreos 11:24-26): "Por la fe, Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los efímeros placeres del pecado. Considero que la deshonra por la causa de Cristo era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa". No se rinda debido a un fracaso. Puede que tengamos que pagar las consecuencias, pero eso no tiene por qué definir nuestras vidas.

2. Perseverar en medio de las dificultades (Hebreos 11:27): "Por la fe salió de Egipto sin tenerle miedo a la ira del rey y se mantuvo firme, pues había visto a aquel que es invisible". Helen Keller, que perseveró durante una vida como ciega y sorda, escribió: "Cuando una puerta de la felicidad se cierra, siempre se abre otra, pero a menudo miramos durante tanto tiempo y con tanto arrepentimiento la puerta que se cierra, que no vemos la puerta que se abre".

3. Obedecer incluso cuando parece una locura (Hebreos 11:28): "Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel". Piensa como si nunca hubiera existido una Pascua. Moisés le está diciendo a las personas que pinten con la sangre de un cordero el marco de la puerta de su casa. ¿Puede haber algo más descabellado que eso? ¡Sin embargo, su fe salvó a los primogénitos de cada hogar!

4. Actuar cuando parezca imposible (Hebreos 11:29): "Por la fe el pueblo cruzó el mar Rojo como por tierra seca; pero cuando los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron". Si el pueblo hubiera cruzado el Mar Rojo en doble fila, la línea de personas habría tenido más de 1200 kilómetros de largo y habría tomado treinta y cinco días cruzarlo. Esta multitud de dos o tres millones de personas tendría que haber avanzado en filas de cinco mil personas, formando una columna de casi cinco kilómetros de ancho.

¿Cuándo fue la última vez que intentamos hacer algo imposible? ¿O que intentamos hacer algo que solo podría lograrse "no por la fuerza ni por ningún poder, sino por mi Espíritu" (Zacarías 4:6)?

Al igual que Moisés, ¡nuestro fracaso no tiene por qué ser nuestro epitafio! La gracia de Dios nos da la fuerza para levantarnos de nuestras debilidades, tropiezos y fracasos. "Su divino poder, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir con devoción" (2 Pedro 1:3). "Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros" (Efesios 3:20). ¡Que Dios nos ayude a todos a terminar bien y crear un epitafio de fe que dé gloria al nombre de Jesús!

Stan Reeder fue director regional de EUA/Canadá.

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